viernes, 11 de agosto de 2017

De moverse, decirse y tal vez dormirse

¡Adiós camión!
El universo abierto a tu ser.
El coche un Moisés del camino.
Las carreteras, con cielo de carbón.
La velocidad constante.
Atenta a la más mínima luz.
A la luciérnaga que vuelve.
Y sólo tu cuerpo, volando en su fuerza.
Viaja en su noche.
Su noche de vida.
Su noche de sueño tardío.
De vigilia prudente y sencilla.
De vaticinios musicales.
En continuo avanzar,
sin miedo a Doña Muerte,
que hoy ni se asoma.

Así,
con tu ser maravillado de vida.
Absorbiendo el estar,
el ser el camino.
El vivir en el movimiento.






(Bocetos de pseudopoesía)

Desahogo con esperanza

No quiero ni empezar a pensar  en que esto pueda acabarse. Ha sido (¿es?) algo tan  inexplicablemente bueno, que me da miedo la posibilidad ...