lunes, 12 de noviembre de 2018

Los espejos rotos se multiplican entre sí

Y, como la lengua de un gato
pasando por todo el cuerpo,
limpiando, creando una pátina
de protección inquebrantable.
Te miro.
Te miro.
Me miras.
Me miras.
Nos miramos.
Nos tropezamos.
¿Quién fuera accidente para poder crear el caos desde la tranquilidad?
¿A quién miras?, me digo.
A ti, me dices.
Como me gustaría ser algo que tuviera nombre propio.
Como me gustaría ser gato, con su higiene trascendente.
Como me gustaría ser yo, me dices.
Como te gustaría ser tú, te digo.





(Bocetos de pseudopoesía)

Desahogo con esperanza

No quiero ni empezar a pensar  en que esto pueda acabarse. Ha sido (¿es?) algo tan  inexplicablemente bueno, que me da miedo la posibilidad ...