lunes, 12 de noviembre de 2018

Los espejos rotos se multiplican entre sí

Y, como la lengua de un gato
pasando por todo el cuerpo,
limpiando, creando una pátina
de protección inquebrantable.
Te miro.
Te miro.
Me miras.
Me miras.
Nos miramos.
Nos tropezamos.
¿Quién fuera accidente para poder crear el caos desde la tranquilidad?
¿A quién miras?, me digo.
A ti, me dices.
Como me gustaría ser algo que tuviera nombre propio.
Como me gustaría ser gato, con su higiene trascendente.
Como me gustaría ser yo, me dices.
Como te gustaría ser tú, te digo.





(Bocetos de pseudopoesía)

domingo, 29 de julio de 2018

Eclipse

Hubo eclipse.
La luna se veía menos.
Su cara de señora
estaba cubierta.

Se acerca otra noche.
Otra noche sin eclipse.
Otra noche de no saber.
Otra noche de no hacer.

Estoy mirando un punto de luz.
Esperando que haga algo.
Que se active algo.
Que todo encaje.

Me baño en mis propias aguas.
En mis propias nadas.
En lo que solamente está
flotando en lo imaginado.

Porque, así es, imagino mucho.
Preveo, recreo, emulo,
proyecto, sueño, deseo,
versiono y, quizás, adivino.

Ese eclipse no era nada.
¿O qué?
¿Qué era eso?
¿Qué era esa luna?

Señora de la luna.
Deje usted de mirar para allá.
Míreme a los ojos, comparta.
Y dígame lo que hay.

Dígame lo que quiero oír.
Deme la mano.
Baile conmigo.
Y arrópeme con su ecplise.

Que de este deseo
no sé qué puede nacer.
Que de este grito
no sé qué puede cambiarse.

Ya la luz es menos, y miro
al cielo, que oscurece.
Y sueño
que vienes con otro eclipse.






(Bocetos de pseudopoesía)

martes, 27 de marzo de 2018

No sé qué hacer

Y hablaba de pájaros.
Usando una metáfora
de pacotilla,
de pocamonta.

Y decía que me visitaban.
Y que no eran,
que los soñaba.
Como Alicia.

Una Alicia que despierta.
Un yo que quizás, también.
O eso creo, de un sueño
que nunca fue sueño.

"No sé qué hacer".
Porque decirlo así es más difícil.
Porque es más necesario.
Porque es indudablemente lo que es.

Y hablaba de algo terrible.
Y de algo maravilloso.
Y es las dos cosas.
Como todo, compensado.

Un día de entusiasmo,
de gusanos en el esófago,
de cabezas flotando,
de mirar atrás, adelante y atrás.

Me pregunto, siguiendo ahí.
Me miro y sé
que el tiempo se conoce.
Que ahí lo podré ver, o intuir.

Me pregunto, sí ya lo sé.
Si el tiempo no hará nada.
Si sólo tiene que caer,
en la vida, todo dónde le toca.

Y que el descanso, deseo,
me ayudará a algo.
En algo.
Para poder mirar.





(Bocetos de pseudopoesía)

miércoles, 7 de marzo de 2018

Saber(se)

Y no se sabe.
Y sin saberse,
se sabe.

Tarde de alejarse para estar cerca.
De cerrar para querer abrir.
De chocarse con la verdad, aquella amiga,
que siempre vuelve, que nunca se fue.

Tarde también de risas, claro que sí.
Y de intentar, sin éxito, romperse.
De respirar, de estrujar, de mirar,
si es que en mirar, vemos algo.

Y el tiempo se estiró, otra vez.
Ese otro amigo que convierte un suspiro en el viento,
nos trae ahora, en sobre cerrado,
una pregunta en forma de futuro.

Verdad y tiempo.
Amiga y amigo.
Presente y pregunta.
Saber y futuro.

Y no se sabe, se sabrá.
Y sin saberse, no sabemos.
Se sabe que sabremos
lo que ni el tiempo dirá.

Lo que sí sabemos es que fue
terrible y maravilloso.











(Bocetos de pseudopoesía)

Desahogo con esperanza

No quiero ni empezar a pensar  en que esto pueda acabarse. Ha sido (¿es?) algo tan  inexplicablemente bueno, que me da miedo la posibilidad ...