Hubo eclipse.
La luna se veía menos.
Su cara de señora
estaba cubierta.
Se acerca otra noche.
Otra noche sin eclipse.
Otra noche de no saber.
Otra noche de no hacer.
Estoy mirando un punto de luz.
Esperando que haga algo.
Que se active algo.
Que todo encaje.
Me baño en mis propias aguas.
En mis propias nadas.
En lo que solamente está
flotando en lo imaginado.
Porque, así es, imagino mucho.
Preveo, recreo, emulo,
proyecto, sueño, deseo,
versiono y, quizás, adivino.
Ese eclipse no era nada.
¿O qué?
¿Qué era eso?
¿Qué era esa luna?
Señora de la luna.
Deje usted de mirar para allá.
Míreme a los ojos, comparta.
Y dígame lo que hay.
Dígame lo que quiero oír.
Deme la mano.
Baile conmigo.
Y arrópeme con su ecplise.
Que de este deseo
no sé qué puede nacer.
Que de este grito
no sé qué puede cambiarse.
Ya la luz es menos, y miro
al cielo, que oscurece.
Y sueño
que vienes con otro eclipse.
(Bocetos de pseudopoesía)
domingo, 29 de julio de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Desahogo con esperanza
No quiero ni empezar a pensar en que esto pueda acabarse. Ha sido (¿es?) algo tan inexplicablemente bueno, que me da miedo la posibilidad ...
-
Mientras soñábamos soñé que te llamaba. Me lo cogiste y dijiste que no podías hablar, que estabas soñando con que te llamaba mientras soñ...
-
Tan cerca y a la vez tan lejos que parece una broma Tan cerca y a la vez tan lejos que dura menos de un instante Tan cerca y a la...
No hay comentarios:
Publicar un comentario